Primera novela de María Vallejo-Nágera que la llevó de golpe a la fama por quedar en quinto lugar entre las 400 novelas presentadas al Premio Planeta de 1999.
Novela fresca, figurativa, muy alegre, que recibió el calificativo de “La casa de los Espíritus a la andaluza” por parte del jurado del Premio Planeta.
En ella, la autora narra la historia de una niña, hija pequeña de un médico sevillano que cuenta las peripecias, los secretos y las intrigas de su gran familia acomodada, en una España de post-guerra. La aparentemente apacible vida de la familia Martín-Loza oculta oscuros y terribles secretos que Rocío, la niña protagonista, con un increíble don de prevenir aconteceres, va descubriendo y deshilando poco a poco, a través de una escritura muy ágil y fresca.
Es la emotiva historia de una niña que vivió su entrada en el mundo de los adultos de una forma brutal, inesperada y misteriosa que consigue que el lector no abandone la lectura hasta descubrir el apasionante desenlace.
En la Sociedad hispánica de Londres, esta novela fue calificada como “una pequeña gema”.